LA REUNIÓN

Hay días en los que odiamos a todo el mundo. Puede que sea porque tenemos sueño y se nos ha acabado el café. O tal vez es porque todo el mundo es gilipollas menos nosotros.
Muchas veces es mejor quedarnos durmiendo un par de horas en vez hacer una masacre, pero por suerte o por desgracia, hay que ir a trabajar, así que para esos casos es conveniente respirar hondo y tranquilizarnos antes de hacer algo de lo que nos podamos arrepentir.

En mi relato de hoy, la protagonista necesita una buena siesta de esas con pijama incluido.
Espero que os guste.
¡Ah! Se me olvidaba. Ahora voy a compartir mis historias también en youtube.

La reunión

Comparte esto: